... aunque lo parezca, y no voy a hablar de un champú, voy a hablar de EL CHAMPÚ.
Antes que nada, os pongo en antecedentes; siempre he tenido el pelo fino y algo graso y casi sin darme cuenta, no sé por qué, empecé a lavarlo diariamente. Lo maltrataba día tras día con champúsdetergentes que no cumplían lo que prometían (más bien todo lo contrario) y lo que en un principio era un problemilla, pasó a ser un problemón. Ningún producto conseguía normalizarlo y cuánto más lo lavaba, más graso se volvía. Entré en loop y últimamente, no me duraba limpio ni 24 horas, aunque puede que mi tendencia a la exageración, distorsionara un poco la realidad (...) y si por alguna extrañísima y remotísima razón no podía lavármelo, a la mañana siguiente parecía que me habían pulverizado la cabeza con aceite
(todos juntos: ¡iiiiiiuuuuug!)
Antes de seguir, quiero dejar claro que actualmente, estoy viviendo la fase de enamoramiento profundo, me pregunto cómo podía vivir sin él y ese tipo de cosas, pero si llega el desenamoramiento, también os lo contaré.
Cuando ya estaba a punto de morir enterrada bajo una montaña de champús y mascarillas y con el pelo igual de graso, apareció ÉL. Con ÉL todo es fácil y maravilloso y he podido reducir considerablemente la frecuencia de lavado sin necesidad de más productos. Después de un bote y cuarto, más o menos, puedo pasar hasta dos días sin lavarme el pelo (y subiendo) algo impensable hace unos meses y sí, es libre de parabenos y sulfatos que como ya dije aquí, quiero evitarlos en la medida de lo posible. Se necesita muy poca cantidad, por lo que los 250 ml. cunden bastante y apenas hace espuma (por la ausencia de sulfatos) lo que en un principio puede descolocar un poco. El olor es agradable, aunque si fuera desagradable, se lo perdonaría y el pelo queda suelto, brillante, suave y sobre todo LIMPIO.
¡Si es que hasta el envase lo tiene bonito! Señores de Davines, ¡gracias!.
Aunque me gusta y me va muy, pero que muy bien, también me gusta el riesgo y vivir al límite, así que puse en práctica un otro remedio casero que encontré, como no, en internet. Los que ya me leéis, conocéis la severa etapa chemical-free que estoy atravesando. El remedio en cuestión hablaba de lo bien que funciona la maizena para disimular y/o absorber la grasa del pelo... sí, yo también aluciné pepinillos.
-"¡JA! no puede ser"- pensé, pero me gusta poner a prueba mi insensatez.
Echarme maizena en la cabeza, no entraba en mi espectro de experiencias vitales, ni siquiera agradables y si me lo hubieran dicho hace 1 año, me habría ahogado con mi propia risa, pero la gente cambia y las prioridades también, así que fui al baño y seguí religiosamente las indicaciones.
Me eché los polvitos en la mano, los extendí como hacen los gimnastas con el magnesio y lo apliqué por el cuero cabelludo. Dejé actuar unos minutos, quité el exceso con una toalla limpia y cepillé.
Resultado: pelo igual de graso y ligeramente canoso = bajón instantáneo + agua & champú.
Echarme maizena en la cabeza, no entraba en mi espectro de experiencias vitales, ni siquiera agradables y si me lo hubieran dicho hace 1 año, me habría ahogado con mi propia risa, pero la gente cambia y las prioridades también, así que fui al baño y seguí religiosamente las indicaciones.
Me eché los polvitos en la mano, los extendí como hacen los gimnastas con el magnesio y lo apliqué por el cuero cabelludo. Dejé actuar unos minutos, quité el exceso con una toalla limpia y cepillé.
Resultado: pelo igual de graso y ligeramente canoso = bajón instantáneo + agua & champú.
-"¡Si esto ya lo sabía yo!"- hasta que me dí cuenta, que en lugar de maizena, había utilizado levadura (...) no preguntéis.
Ahora estoy en condiciones de anunciar, que la levadura es estupenda para que suba el bizcocho pero no es eficaz para la grasa del pelo. De nada.
Días después, volví a repetir la operación, esta vez, con maizena y ¡SORPRESA! ¡FUNCIONÓ!. No sólo absorbió la grasa, sino que el pelo me quedó con más volumen (OH-MY-GOD) y aunque no podría haber competido con Sara Carbonero para hacer el anuncio de Pantene Pro-V, fue una buena solución para ir al súper.
Evidentemente, se trata de un apaño para salir de un apuro. En cualquier caso, NO ES SUSTITUTO DEL CHAMPÚ, que nadie me entienda mal.
Un último consejo por si os animáis a probar; no hace falta mucha cantidad, con un buen pellizco será suficiente. ¿Quién se atreve?
Y para acabar la semana, como no, la frase.
{SI TUS SUEÑOS NO TE ASUSTAN, NO SON LO SUFICIENTEMENTE GRANDES}
Días después, volví a repetir la operación, esta vez, con maizena y ¡SORPRESA! ¡FUNCIONÓ!. No sólo absorbió la grasa, sino que el pelo me quedó con más volumen (OH-MY-GOD) y aunque no podría haber competido con Sara Carbonero para hacer el anuncio de Pantene Pro-V, fue una buena solución para ir al súper.
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| Una caja de maizena 1,50 € el subidón por el hallazgo, no tiene precio |
Evidentemente, se trata de un apaño para salir de un apuro. En cualquier caso, NO ES SUSTITUTO DEL CHAMPÚ, que nadie me entienda mal.
Un último consejo por si os animáis a probar; no hace falta mucha cantidad, con un buen pellizco será suficiente. ¿Quién se atreve?
Y para acabar la semana, como no, la frase.
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{SI TUS SUEÑOS NO TE ASUSTAN, NO SON LO SUFICIENTEMENTE GRANDES}
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Feliz fin de semana
Datos de interés:
Nombre: Rebalancing Shampoo
Marca: Davines
Línea: Natural Tech
Indicado para: calmar y equilibrar la hiperproducción grasa del cuero cabelludo
De venta en peluquerías


